Los mexicanos somos los que más agua embotellada consumimos en el mundo. De hecho, los mexicanos gastamos en la compra de agua embotellada el 70% del total recaudado por las tarifas del servicio de agua. De acuerdo a un artículo de la revista Forbes del 2015, se estima que la venta de agua embotellada de las principales empresas embotelladoras en México alcanzaría los USD $13,000 millones ese año.
Según un artículo publicado por ECOCE publicado en el 2017, tan solo en Ciudad de México se tiran a la basura un total de 600 toneladas de botellas de PET. A pesar de los esfuerzos del gobierno de la ciudad, que ha implementado estrategias con el afán de reducir el consumo de botellas de plástico, y de otras dependencias y asociaciones que se dedican al cuidado del medio ambiente, en los últimos 4 años sólo se ha conseguido recuperar el 40.5% del PET consumido. Si bien es un buen número, viendo el 60% restante en relación a la cantidad de habitantes y basura que produce cada uno, es preocupante. ECOCE es reconocida como la principal promotora de la responsabilidad compartida con la industria para reciclar botellas de plástico. A la par de esta asociación, hay muchas empresas e instituciones que se preocupan por el cuidado ambiental y están tomando acciones e implementando iniciativas para colaborar en la preservación del medio ambiente.
Se le hizo una breve entrevista a un señor del personal de limpieza para saber cuántas botellas recoge de los basureros cada 2 horas, que es la periodicidad de tiempo entre la recolección de basura en los salones. “Ah no, sí hay muchas y cuando me da tiempo sí las separo, pero cuando tengo pesados los salones, no […]. Por salón salen como 4, 5 botellas. Pero el otro día salieron 20; no sé si tuvieron convivio o algo pasó que dejaron todas las botellas tiradas”. Una botella de 600 ml mide 24 cm de alto, por lo tanto, si se alinearan de manera vertical las 1742 botellas que se consumen al día en la IBERO y se pusieran una encima de la otra, serían más altas que el edificio Empire State en la ciudad de Nueva York por 37 metros. La Torre Latinoamericana de la Ciudad de México mide 182 metros de altura, eso significa que cabrían un poco más de dos Torres Latinoamericanas, una encima de la otra, antes de alcanzar la altura de la cantidad de botellas apiladas que se consumen al día en la Universidad Iberoamericana. Y esta cifra no está tomando en cuenta las botellas de 1 litro que miden 32 cm de alto. Otro empleado del personal de limpieza comentó acerca de las pilas de basura que se generan a causa de las botellas de agua: “Es variado, hay veces que sí se llena. Depende de la zona, pero la mayoría de veces, especialmente las zonas de paso, se llena siempre […]. Vaciamos todos los botes cada tercer día y llevamos la basura a puerta 5, y fundación Meneses recicla todo lo que es PET, papel y aluminio”.